martes, 7 de abril de 2009

aventuras de la vida cotidiana: ya puedo volver a vestirme de negro

Después de acumular durante semanas y semanas ropa sucia en el canasto, me decidí a lavarla.

En el lavarropas, claro.

Que se pensaban que iba a lavarme los corpiños a mano? Déjense de joder por el amor de dios.

Lo primero que hice fue separarla por colores: lo negro todo junto (eso incluye azul marino y marrón chocolate), la ropa clara en otro montoncito y la ropa de color en una montaña.

Y si, dado que Carmen se empeña en lavar todo junto color con blanco y eso con negro y me destiñe todo, le dije que no me lave más la ropa que lo iba a hacer yo. No sé en que estaba pensando.

Así que para comenzar, agarré la montaña de ropa oscura y la metí en el lavarropas. Puse jabón en polvo y suavizante. Programé el aparato para que sea un lavado corto, porque, por si no lo saben, cuando ponen lavados largos, la ropa oscura se arruina y queda toda descolorida como la remera de kiss que uso para dormir que antes era negra pero que ahora es gris.

Mientras la ropa se lavaba, decidí ir a farmacity a comprarme un desodorante.

Nunca pensé que hacerlo podía ser tan complicado!

Llegué y fui directo a la góndola correspondiente. Para mi desgracia, en los altoparlantes sonaba una canción de wham! que no me dejaba concentrarme en la fragancia que quería elegir.

Lo único que podía hacer era cantar ueik mi ap bifor iu gou gou dount liv mi jangin laik e io io y bailar al compás de la irresistible melodía como quien no quiere la cosa.

Cuando la canción terminó, fijé mi vista en la sección donde están todos los desodorantes rexona juntos y descubrí que los desodorantes ya no se pueden "probar" porque tienen una especie de precinto de seguridad que no deja oler sin romperlo. Y como soy una persona de bien, claro que no lo rompí, no sea cosa que me descubran.

Así que para elegir el desodorante tuve que guiarme por los nombres de las fragancias: tropical energy, lemon splash, shiny y happy.

Por supuesto que elegí la fragancia happy, porque yo quiero oler como una persona feliz, y si un desodorante me promete que voy a ser y oler a feliz, claro que lo compro. No lo dudo.

Así que volví a mi casa y saqué toda la ropa negra del lavarropas y la puse a centrifugar en el secarropas. Luego la separé por géneros, o sea, remeras por un lado, pantalones por el otro, medias, calzones y corpiños en otro montoncito. Sacudí todas las prendas antes de colgarlas y recordé cuando era chica y mi mamá me hacía colgar la ropa, que me gustaba separar los broches por colores y que todo combine.

9 comentarios:

Leo Le Gris dijo...

linda la cotidianidad,,, la magia que fluye de un altavoz, la selección de la fragancia que nos dé una fugaz felicidad efímera y luego los detalles de las formas y los colores y las texturas, toda una gama dellos para degustar!

un beso de felicidad

lindas vacaciones para vos!

Brian dijo...

empiezo a creer que sos yeta por la temperatura que hay

mareano dijo...

creo que para ser más feliz necesitas un lavarropas automático que haga todo de una vez y te obvies la parte del centrifugado.

PD: es llevadero esto que escribìs, ojalá yo pudiera hacer algo parecido.

PD2: te invito a que mires mi blog, es aburrido, pero ensayo el oficio de periodista. Saludos

Frank dijo...

Y el desodorante qué cazzo tiene que ver en la historia!!!???

johana marshall dijo...

hola amiguitos:

leolg:
gracias por las observaciones, parece que el deseo funcionó, porque la pasé super en estos días de descanso.

brian:
mirá lo que hiciste! comentaste eso y ahora hace frio!

mareano:
voy a pasarme (por tu blog), gracias por el comentario!

frank:
y nada! como todo en la vida! nada tiene que ver con nada!

(bue, capaz que estoy exagerando)

y a pedido del público, les cuento que se viene el desenlace del relato de los rockeros desastrosos de vacaciones!

besis para todos, j.

Caro Pé dijo...

"como la remera de kiss que uso para dormir que antes era negra pero que ahora es gris". que bello es rimar,aunque sea sin querer, me gusta.

Hace tiempito largo no pasaba x acá.

Yo elegí el happy al toque, antes de enterarme de tú elección.

Y ese tema de wham! es para ser feliz;), no queda otra
me fuí salu2.

Y queremos q entrevistes algún grupejo "rack and rallero", como diría un blogger q conozco.

Franky dijo...

jajaja yo también ordeno los broches por color. Pero cuando descuelgo la ropa, dejo todos los broches uno al lado del otro en la soga ordenaditos por la gama.

Limada dijo...

Feliz, feliz! me gusta tu blog.

Lorena dijo...

Jajaja..el desodorante funcionó?, xq nunca lo usé y sería buena opción. Menos mal q no soy la única loca al momento de lavar la ropa!. Besos.