miércoles, 7 de julio de 2010

7 de julio /// northampton --- londres


Entonces me levanté temprano, me bañé, armé la mochila y nos fuimos todos juntos.



Se había hecho un poco tarde, así que Adam llamó un taxi. Me despedí de Mary y con Nathan salimos para el centro.


Nathan tenía que ir a buscar a su hermano a la estación, así que podía acompañarme a tomar el bus a Londres.


Me despedí de Adam en la puerta de su trabajo y lamenté que no pueda venir conmigo a Amsterdam.


Seis meses después, Adam se mudaría a un apartamento para vivir solo. Al día de la fecha seguimos hablando (vía msn) y su próxima aventura, me contó, es ir hacia el este. Viajar mucho y no volver if possible al pueblo. Realmente desearía volver a verlo. De Nathan y Mary no supe más nada.


Antes de partir, fuimos a un lugar donde todo salía 1 pound. Compré un libro para Thurston, llamado “Postman Pat”. Era un libro para niños, pero como en uno de nuestros paseos por Hamburgo él había mencionado que le gustaban ese tipo de cosas, pensé que se pondría feliz al recibirlo. También compré lápices de colores para la persona que me hospedara en mi próximo destino.


Y si bien habían pasado pocos días desde que dejara Hamburgo, realmente extrañaba a Théo. La mayoría del tiempo intentaba retener lo que veía para luego contárselo. Habíamos estado juntos menos días de los que yo había pasado afuera, pero de todas formas añoraba su presencia.


Así que decidí pasar en Amsterdam tantos días como me vinieran en gana para luego volver a Hamburgo y recién después ir a Berlin y Paris.


En el camino a la estación de bus, Nathan se rió del hecho de que iba a viajar a Londres en pijamas. Y es que era así como me sentía, como para usar pijamas todo el tiempo.


Así que me subí al bus, agité la mano por la ventanilla y Londres here i go again.


Al llegar a la ciudad, el panorama no había cambiado demasiado. El clima estaba horrible y la llovizna se cernía sobre Londres. Hacía calor, hacía frío, había viento. Era un clima realmente desagradable e impreciso.


Dejé la mochila en el guarda-equipaje de la estación y salí una vez más. A las ocho tenía que estar de vuelta ya que el bus a Amsterdam salía a las diez de la noche.


El itinerario era bus, ferry cruzando el mar, bus. El viaje iba a durar toda la noche así que me convenía estar cansada para poder dormir allí.
Salí de la estación y pasé por una feria de antigüedades. Y una vez más, intenté ir a la National Portrait Gallery pero, aparte de la lluvia, ocurrió algo que no estaba en mis planes.


En el camino al museo, casi todas las inmediaciones estaban cercadas y llenas de gente: era el estreno londinense de la nueva película de Harry Potter y los fans se multiplicaban como Gremlins bajo el agua. Dónde sea que intentara ir, ellos estaban ahí, esperando a los protagonistas de la película.


Tuve que dar una vuelta completamente innecesaria para poder entrar al museo.


La National Portrait Gallery, es como su nombre lo indica, un museo cuyo contenido son exclusivamente retratos. Retratos de las familias reales, de políticos importantes, de famosos, mucho óleo, algo de fotografía y un recorrido cuidadosamente programado. Una delicia de museo.


Hacia las seis de la tarde el museo cerró sus puertas y me tuve que ir. En el diario había leído que el museo de cera Madame Tussaud’s había sacado al Michael Jackson de mentira a la calle para que los fans lo visiten, así que fui en esa dirección con la idea de sacar fotos y todo lo que ñoñería de turista implica.


Después de mucho caminar, llegué. Y así como llegué, tuve que dar media vuelta e irme: el museo estaba cerrado. f u c k .


Así que seguí dando vueltas, en lo posible por lugares donde no hubiera estado, y hacia las siete de la tarde, partí hacia Victoria Station. Ámsterdam me esperaba.


En el camino me compré una gigante galleta inglesa con chips de chocolate. Théo tenía razón, estaban muy buenas.


3 comentarios:

g dijo...

venía acostumbrada a entrar una vez por mes y ahora entiendo todo. era para poder darle la vuelta al año y que coincidan los días!

ya quiero que llegues a amsterdam a ver si fuiste a la zona roja.

beso.

querés melón? dijo...

Uuuff, por fin la vida me dio el respiro necesario para mis dosis atrasadas de eurojohana. Me estaba matando la ansiedad de saber de las nuevas entregas y no tener tiempo de leerlas.

En fin, entrega a entrega ratifico mi idea de que nos llevaríamos de pelos.

Beso.

Thiago dijo...

Sigue siendo uno de mis blogs favoritos, ¡no te olvides de llevar las fotos hoy! Jajaja.